QUE LOS PARTIDOS COMPARTAN

La capacidad de las personas para imaginar el infortunio de sí mismo a partir del infortunio de los otros, genera una reacción de solidaridad que trasciende épocas

Difícil encontrar otra explicación a la ayuda desbordada de tantos hacia quién lo necesita, después del sismo del  19 de septiembre  de este año.

En otras palabras, la reacción de ciudadanos que ayudan a contrarrestar la desventura ajena tras el terremoto más reciente, es el efecto de ponerse en los zapatos de los otros.

Cada quien muestra su amor propio por medio de la aproximación a los otros.

Tenían 20 o 30 años, el grueso de los protagonistas que sumaron manos y energía contra la devastación de los sismos de 1985. Ahora los mismos cuentan con 52 o 62 años, es decir, quién era hijo de familia o incipiente esposo, ahora es titular de la casa o incluso abuelo de niños o jóvenes.

Estos adultos de hoy, desde entonces, han sido portavoces de la ayuda voluntaria de tantos que emergió ante la casi inmovilidad del gobierno, en el fatídico septiembre del 85.

Aquella proeza colectiva, en la memoria siempre, ha sido revivificada de boca en boca, en distintos momentos durante más de tres décadas, suficiente difusión para identificar el acto de ayudar como satisfactor de la necesidad de reafirmarse a si mismo. 

Al ayudar a las víctimas se confirma que soy y estoy en condiciones favorables, el acto de ayudar es regocijo de ser y estar bien, al tiempo que beneficia a quien lo necesita, leal ejemplo de ganar-ganar, dirían los negociantes de ahora.

Se ha generado una cultura de la ayuda incondicional en los momentos más críticos.

Un pueblo con una fuerza huracanada para mover piedras, ofrecer agua, alimento, medicinas y herramientas, fuerza de mano de obra, que en la misma proporción sería deseable existiera para que en conjunto se descubra la capacidad de intelecto, acuerdo y convivencia, a fin de concretar las exigencias que hagan funcionar con eficiencia a los gobernantes.

Un atisbo de esto mismo se avisora cuando surge la propuesta de distintas voces para reencauzar el multimillonario presupuesto destinado a los partidos políticos, y se utilice en la reconstrucción de lo devastado.

Tanto cuesta el mecanismo de los partidos políticos para hacernos creer en la efectividad de sus promesas, frecuentemente incumplidas, que ahora  ellos bien pudieran creer que la sociedad civil atenderá sus pronunciamientos, críticas y una vez más, otras promesas, por medio de las socorridas redes sociales, internet y los espacios que los medios electrónicos, públicos y privados tengan a bien donar para esos fines.

Acorde con la dinámica de estos tiempos, los partidos políticos deberán eficientar el uso de las vías de comunicación actuales para darse a conocer, dejando atrás la comunicación gráfica en bardas, espectaculares, playera, pegotes, gorras, plumas y tazas.

Que quede atrás el peregrinar de los candidatos y que fijen fechas, horarios y ubicación cibernética y electrónica como una magna cita con la sociedad civil para que ésta escuche lo que aquellos tengan que decir.

El aparato promocional de sus planes e intenciones, habrá de conocerse por nuevas, económicas y efectivas formas.

En lugar de dispendio y repartición de recursos para generar credibilidad política, las circunstancias exigen aprovechamiento de recursos para recuperar formas de vida que se han visto desmoronadas.

 

Miguel de la Cruz

Author: Miguel de la Cruz

Miguel de la Cruz, el único periodista de cultura con una trayectoria de 28 años en televisión. Egresado de la Licenciatura en Comunicación por la Universidad Autónoma Metropolitana y colaborador de Canal Once desde diciembre de 1989 hasta la fecha. Tiempo en el que ha realizado la cobertura del Festival Internacional Cervantino, Festival del Centro Histórico, Festival de la Ceiba en Tabasco, Festival de las Artes de Sinaloa, Festival Afrocaribeño de Veracruz, Festival de Jazz de la Riviera Maya, Festival de Jazz de Montreal, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el Salón del Libro de Quebec, el Forum de las Culturas en Barcelona, la Expo Lisboa y ha entrevistado a personalidades del mundo cultural como Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes, Fernando Benitez, Cristina Pacheco, Fernando Savater, Ricardo Piglia y Elena Poniatowska, entre otros. Durante 10 años formó parte del equipo de reporteros y conductores del primer noticiario cultural “Hoy en la Cultura”.

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3 Comentarios

  1. El tiempo nos dirá si volvimos a quedar dormidos. Un abrazo, Miguel

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  2. Miguel, de corazón te felicito por este espacio y por supuesto la gran labor en el curso de tu trayectoria. un gran abrazo

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  3. México es un país SOLIDARIO!!

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