Palabras inútiles en paisajes atrofiados

Despuntaba el sol una mañana de 1973, cuando llegué por primera vez a Oaxaca. Un paseo familiar en semana santa, por invitación de amigos de mis padres, nos llevó a emprender en auto el infinito trayecto desde la Ciudad de México, mismo que aparentó menguar la agilidad al segundero del reloj durante 9 o 10 horas, tortura imposible en estos días que el viaje implica la mitad de aquel tiempo indolente.

Mas allá de varias calles sin pavimentar y los chillidos de un cerdo gigantesco que se negaba a abandonar la mitad de un camino terregoso, no recuerdo detalles disonantes visualmente en el paisaje oaxaqueño.

Cuatro décadas y algunos años después, el rigor del tiempo parece incidir en la decisión de hacer las cosas mejores, ciertos aspectos del entorno lo confirman, calles peatonales que se extienden por cuatro o cinco cuadras, de la Catedral a Santo Domingo, exponen a ambos lados negocios, entre galerías, cafés, restaurantes y tiendas de diversa índole, convierten el tránsito del peatón, aun sin comprar, en una caminata placentera.

Sin embargo, hay que decirlo, en los últimos años, entre la cobertura del Festival Instrumenta y la Feria del Libro, he regresado con frecuencia y no he vuelto a ver el jardín central limpio y son constantes las pintas en los muros de casas y edificios coloniales o bien los parches de pintura que han intentado borrar las heridas infligidas por la pintura en aerosol.

La insistencia con que se presentan las paredes pintarrajeadas posiblemente hablen de la confianza firme de algunos en la fuerza de la palabra escrita, fuera de los márgenes de un documento o bien del placer que sienten al manchar espacios inmaculados. De esta actitud no se han salvado ni la Catedral, ni los portales, ni casas particulares, ni respetables edificios que de otra forma lucirían bien en las calles exclusivas para ver, caminar y comprar.

La manifestación gráfica en las paredes tiene en cuanto aparece, el efecto inverso al que se propone quien la escribe. Sin importar el contenido de lo que está escrito, genera la repulsión por el acto transgresor, investido de barbarismo, que arruina las superficies, genera un entorno que, si bien expone la existencia de los inconformes, también expone reclamos contra atrocidades con la inadecuada atrocidad de pintarrajear lo que no está para eso.

¿Habrán entendido los que hacen pintas que la fuerza de la palabra se desvance cuando se pronuncia inoportunamente o en el sitio inadecuado?

Palabras inútiles en paisajes atrofiados.

Miguel de la Cruz

Author: Miguel de la Cruz

Miguel de la Cruz, el único periodista de cultura con una trayectoria de 28 años en televisión. Egresado de la Licenciatura en Comunicación por la Universidad Autónoma Metropolitana y colaborador de Canal Once desde diciembre de 1989 hasta la fecha. Tiempo en el que ha realizado la cobertura del Festival Internacional Cervantino, Festival del Centro Histórico, Festival de la Ceiba en Tabasco, Festival de las Artes de Sinaloa, Festival Afrocaribeño de Veracruz, Festival de Jazz de la Riviera Maya, Festival de Jazz de Montreal, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el Salón del Libro de Quebec, el Forum de las Culturas en Barcelona, la Expo Lisboa y ha entrevistado a personalidades del mundo cultural como Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes, Fernando Benitez, Cristina Pacheco, Fernando Savater, Ricardo Piglia y Elena Poniatowska, entre otros. Durante 10 años formó parte del equipo de reporteros y conductores del primer noticiario cultural “Hoy en la Cultura”.

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2 Comentarios

  1. Hola, Miguel de la Cruz, mi nombre es Óscar Miranda, formo parte de la Revista digital Adulto Mayor el Valor de la Experiencia, estamos interesados en publicar tus columnas de opinión en nuestra página de internet en la sección el valor de opinar. Se trata de un espacio en el que especialistas en un tema, en tu caso la cultura, comparten sus experiencias con nuestro público.

    Te envío un cordial saludo y quedo a tus órdenes.

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    • Miguel de la Cruz

      Muchas gracias por el interés en mis artìculos. Por supuesto, estàn a tu entera disposiciòn. Espero me puedas compartir la liga para visitar tu revista y serìa deseable que sea posible apunten la liga a mi pàgina migueldelacruzcultura.com.

      Saludos,

      Miguel de la Cruz

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